Biometría en el sector hotelero: Realidad o Ficción?

Todos hemos visto películas de ciencia ficción en la que se adelantaban tecnologías que poco a poco se han ido implantando en nuestra vida cotidiana del modo más normal (auriculares para móviles, la domótica, etc). Pero sin duda, en materia de seguridad todos hemos “alucinado” con los escáneres de iris, o de huella digital… Eso es la Biometría.

El iris, la huella dactilar, la geometría de la cara o de la mano y la voz son características intransferibles del individuo en las que se basa la biometría como tecnología de seguridad. Por eso, hoteles, hospitales, gimnasios, inmobiliarias, constructoras, bancos, empresas de seguros y de tecnología, residencias de la tercera edad y organismos de la Administración están sustituyendo el lector de tarjetas de identificación por el sensor de huella dactilar.

Aunque hay otras tecnologías, la más extendida es la de la huella, pues es más barata y menos intrusiva que otras, como el reconocimiento a través del iris. A la imposibilidad de transferencia se añade la comodidad para el usuario, quien no ha de llevar ni memorizar nada para identificarse.

El sensor biométrico analiza puntos característicos de la huella de cada persona (llamados puntos de minucia) y almacena ese patrón. Al pasar de nuevo la huella, el sistema la compara con las matrices guardadas.

Lo que hace nada era pura ciencia ficción, hoy en día es ya una realidad cotidiana. La aplicación de la biometría se ha alejado del concepto de la alta seguridad y se empieza a aplicar de muchas maneras: En los aeropuertos de algunos países, la toma de la huella dactilar es una obligación para millones de pasajeros. En Estados Unidos más de 3 millones de personas utilizan su huella, en lugar de la tarjeta de crédito, para pagar la compra en los supermercados. En Estados Unidos, unos 2.400 supermercados y establecimientos comerciales ya utilizan el sistema Pay by Touch, desarrollado por una compañía californiana, que permite a los consumidores pagar con el dedo. También se está empezando a aplicar en gasolineras e incluso Mercadona. Ayer sin ir más lejos salió publicada la noticia de que el polideportivo de Rivas (Madrid) había incorporado un sistema de control de acceso biométrico.

A mí personalmente me parece alucinante, pero la tecnología está aquí. En nuestro país existen empresas, incluidos hoteles que ya incorporan un control de empleados basado en la biometría Más info. para mejorar su productividad y su comodidad al no tener que acarrear tarjetas y llaves, y a la par obtener estadísticas horarias por empleado. Así se evita uno de los principales problemas de tarjetas de identificación y de contraseñas: la posibilidad de transferencia (trabajadores que fichan por otros).

Pinchando aquí puede ver también un estudio realizado en la E.T.S. Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad de Málaga. Aunque es del año 2002 (Ya en 2002 se hablaba de biometría aplicada a hoteles!) aporta bastante luz sobre su aplicabilidad.

¿Cuanto queda para que un cliente, a la hora de hacer el Check-in en el hotel se identifique poniendo su dedo en un escáner, y a partir de ese momento pueda usar, de un modo integrado, todos los servicios del hotel simplemente usando su huella? Acceder a su habitación incluida la caja de seguridad biométrica, o al Spa, tener acceso a la taquilla del gimnasio, pagar en el bar o en el restaurante, acceder al parking, y en definitiva acceder a cualquier servicio que pueda brindarle el hotel identificándose mediante su huella.

En España la empresa T2app ofrece soluciones de control de accesos con experiencia en hoteles. También Kimaldi ofrece soluciones específicas para hoteles. Honeywell ofrece una caja fuerte biométrica. Otras empresas como BTV también incorporan entre sus productos cerraduras biométricas.

Este futuro está muy cerca!

Un abrazo!

~ por ojeadorhotelero en Septiembre 23, 2008.

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